Estudiantes de III medio del Da Vinci School visitaron el Teatro Diego Rivera para ver el documental "Yo no canto por cantar". Esta actividad destaca el valor del cine no comercial para fortalecer la identidad local, el pensamiento crítico y la cultura. Se invita a las familias a seguir apoyando el arte y la participación juvenil en estos espacios culturales.
Esta semana, los estudiantes de III medio Erasmo de Rotterdam, patrocinados por el electivo de Artes visuales, audiovisuales y multimediales, vivieron la experiencia de asistir al cine. Instancia en donde los estudiantes fueron expuestos al documental “Yo no canto por cantar”.
Esta obra audiovisual dirigida por Ana L'Homme retrata la vida de Mauricia Saavedra. Ella es una cantora y poeta campesina de la zona central de Chile. El filme muestra cómo el canto popular y la guitarra traspuesta se transforman en herramientas de sanación, memoria y resistencia colectiva frente al machismo rural.
¿Por qué ir al cine no comercial?
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Ampliación cultural: Nos permite culturizarnos y aprender a desplazarnos en los distintos escenarios de la sociedad.
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Comunidad: Nos enseña a apreciar el arte en comunidad de forma reflexiva.
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Identidad local: Visibiliza realidades sociales, tradiciones y patrimonios inmateriales que la industria comercial suele ignorar.
- Pensamiento crítico: Despierta debates profundos sobre derechos humanos, equidad de género e historia social.
Los estudiantes del Da Vinci School fueron muy bien recibidos por el Teatro Diego Rivera. Además, fueron reconocidos por su destacada participación y excelente comportamiento durante la jornada.
La invitación es a motivar a nuestros hijos e hijas a asistir a eventos de índole cultural. Es vital darnos el tiempo y el espacio para el arte. Todos somos partícipes activos en la educación cultural de las nuevas generaciones.

